Cecilia Written by  Apr 11, 2016 - 483 Views

No aman al basquetbol.

“Si aceptas las expectativas de los demás, especialmente las negativas, entonces nunca cambiarás el resultado”

Michael Jordan.

En México no aman al basquetbol, esa podría ser una afirmación muy ruda, pero es la realidad, a pesar que en mi carrera profesional como periodista que inició cubriendo el deporte hace 30 años, no dejan de sorprenderme, negativamente y positivamente. He conocido hombres y mujeres que sin paga, con todo en contra, ponen intereses en los niños y adolescentes sobre el suyo para entregarles en cuerpo y alma, tiempo y preparación.


Conocer al jalisciense Alejandro “Cachis” Medina, que a pesar de perder una pierna por la diabetes, no se ausenta a ninguna practica o clase, durante todo el día. A la maestra Adriana Palomera Guzmán del Colegio de Bachilleres del Estado de Jalisco (COBAEJ) que es capaz de poner de su bolsillo para ayudarle a sus alumnos para que cuenten con los tenis o uniformes para las justas y el entrenador Fidel Palos Cazares, profesor del Sistema de la Secretaría de Educación Pública (SEP) que no mide horarios para compartir sus conocimientos con sus alumnos, que es capaz de defender a sus pupilos y pupilas ante cualquier peligro, pero sobre todo quiere siempre lo mejor para ellos. Habrá miles, seguramente, que nos llenan de orgullo a todos los mexicanos, más, a quienes les confían sus hijos para practicar deporte y aprender lo mejor de él: el jugar en conjunto, respetando las reglas y crecer como personas. ¡Esos son maestros de vida! que ponen en alto el nombre del estado de Jalisco y de México.

Conozco a dos entrenadoras que se dicen amar al basquetbol, una de ellas se pasea con sus caninos por las canchas, incluso en los partidos, tratando de demostrar su “humanidad” que pierde cuando se trata de mirar alto. Le puede más el egoísmo personal, por que no la nombran entrenadora de una seleccionado estatal U17 o U15 en Jalisco por la ADEMEBA, que el de las chicas: que dice amar; que presiona con perdida de becas si dejan de ir a sus prácticas, en lugar de presentarse a los entrenamientos de la pre selección estatal de ADEMEBA; estas niñas ganaron su nominación en la cancha y se las negó quien las llevó al torneo preselectivo.

¿Amenazo o amago a sus padres? alguien que se llama coach de baloncesto y que es una vergüenza para la institución en la que trabaja: el Tecnológico de Monterrey Campus Guadalajara, Jenny Valdovinos. Defrauda los máximos principios del deporte que es mirar el triunfo y no el fracaso. Boicotear, sobreentrenando a sus jugadoras o exigiéndoles no asistir a las estatales, es pensar en el fracaso seguro, ella lo hizo y lo seguirá haciendo, a pesar de que esto afecte al talento que juegan y entrenan todos los días. Creo que el rector general David Noel Ramírez Padilla se avergonzaría si supiera que los motivos personales pueden más que llevar en nombre de la institución a aparadores nacionales e internacionales.

Conociendo al licenciado Héctor Núñez de Cáceres López, quién es el rector de la zona occidente y su visión de siempre llevar a los educandos a niveles nacionales y proyección internacional, lo que hace Jenny Valdovinos contraviene todo esto, ya que prefiere dejar a las chicas jugando partidos de ligas locales y estatales, que impulsarlas a la selección nacional, donde el camino, según reglamento del órgano rector del basquetbol nacional, ADEMEBA y el máximo organismo de ese deporte FIBA, es pertenecer a la selección estatal y de ahí tener posibilidades de conformar el selectivo nacional. No fueron, porque Jenny Valdovinos decidió que no y los padres lo aceptaron. Una jugadora se rebelo y ella si jugó. Tiene talento y seguro llegará lejos, lo más lejos posible de esta “entrenadora” que intento cerrarle el camino, cuando tiene un horizonte de posibilidades.

Lo curioso es que Jenny Valdovinos asiste a la seleccionadora nacional y les pide a sus jugadoras no asistan a los entrenamientos de la selección estatal ¿Por qué? Quizás porque piensa que tiene el pase asegurado con su sola presencia, violando los reglamentos.

México recuperó su afiliación a la Federación Internacional de Basquetbol (FIBA por sus siglas en inglés) y existe un movimiento nacional respaldando Asociación Deportiva Mexicana de Basquetbol (ADEMEBA, con capítulos en todos los estados), de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE) y del Comité Olimpico Mexicano (COM) para llevar a cabo un plan maestro donde se respeten los procesos selectivos estatales y nacionales de quienes nos representen a nivel internacional y no sufran la mismas penurias que los jugadores y jugadoras de la Selección Nacional, que más, por méritos propios, que por las instituciones y algunos directivos, han puesto el nombre de México en alto.

Pero esto, no le importa a Jenny Valdovinos y en un juego perverso, imitando a la peor lacra que ha tenido el baloncesto mexicano, Jorge Toussaint, bloquea a sus jugadoras –muchas de ellas con talento y posibilidades internacionales- para negarles la oprotunidad de pertenecer a la selección estatal y luego a la nacional. La mediocridad sólo es parida por los egoistas, los humildes y generosos llegan lejos. El llamado mejor jugador de todos los tiempos en la NBA, Michael Jordan afimó “El talento gana partidos, pero el trabajo en equipo y la inteligencia ganan campeonatos”.

Ella no juega en equipo, juega para sí misma. Igual que José de Jesús Vázquez Rubio, que se llama así mismo, presidente de la Asociación de Basquetbol del Estado de Jalisco, una inexistente, ya que la reconocida por FIBA, CODEME, COI y ADEMEBA, es la que preside la maestra Alma Gómez Haro.

José de Jesús Vázquez Rubio quiero pensar que no asusta y amenaza, tal parece que tiene enganchados a los de las ligas, mintiendo, llenando sus bolsillos de miles mensuales al cobrar montos por torneos, ligas y tambien entrenamientos. Es un manipulador, tanto, que le tiene tomada la medida a los entrenadores del Consejo Estatal para el Fomento Deportivo (CODE Jalisco), una de ellas Mónica Leticia García.

En entrevista, Mónica García, con el periódico El Informador, afirmó “Al ser entrenadora también valoré el ser jugadora, por lo que ahora me exijo a mí misma lo que les exijo a las niñas” MENTIRA. Boicoteó hasta el cansancio la posibilidad que estas adolescentes tienen para ir a una justa nacional, porque “tenía que obedecer ordenes de arriba” ¿Cuáles? ¿Existen? ¿A quién le interesa más un torneo estatal que uno nacional y la posibilidad de pertenecer a la selección nacional que los represente a nivel internacional? Lo hace por medallas y blazones, que por cierto tienen decadas en no ganar en basquetbol, para “una selección Jalisco” que sólo es un equipo CODE.

Mónica Leticia García tuvo la oportunidad de jugar en la liga de la Asociación Nacional de Baloncesto Femenino (WNBA por sus siglas en inglés) y no le alcanzó, porque no llevaba las bases necesarias y la preparación integral que requiere un jugador, más allá de su talento. Ahora juega en el equipo del circuito profesiona, las Tapatías, donde sus comparzas trabajan todo el día en otra actividad, por el nulo o poco sueldo que reciben como jugadoras y entrenan de noche. García trabaja en el CODE como entrenadora y prioriza su dinero, sobre los intereses de las chicas, sus copas comprometidas, contra los intereses de la verdadera selección Jalisco, la de ADEMEBA.

Dudo mucho que esto lo sepa Andre Marx Miranda, ya que en su oficina, frente a mi, le dijo a la Maestra Alma Gómez Haro que contara con el respaldo del Consejo Estatal del Deporte, ya que el mismisimo Gobernador, Jorge Aristóteles Sandoval así se lo había pedido y que así sería, que las jugadoras y jugadores que entrenaban en el CODE, que fueran convocados, se integrarían a las selecciones estatales y participarían en los selectivos de ADEMEBA para las selecciones nacionales. Se acordó un trabajo conjunto que seguramente se concretará, conociendo a Marx Miranda que tiene casi dos decadas promoviendo talentos.

Ya jugó la U17 femenil y llegó a la justa regional entrenando en los horarios donde era imposible conjuntar la docena, ya que siempre se tuviero que adaptar las jugadores de otros equipos, a los tiempos que Mónica Leticia García establecia. Ella no ama el basquetbol, ya que si así fuere, prefería perder su trabajo (porque Mónica misma confesó en varias entrevistas, tener oportunidades laborales de sobra en Estados Unidos de Norteamerica), que privar la oportunidad, que a ella le negaron mil veces, ahora a sus alumnas. Si es que fuera cierto que recibe “ordenes de arriba” para obstaculizar el buen funcionamiento de la ADEMEBA Jalisco.

Alguna vez entreviste a Michael Jordan y no se me olvida que en una de sus respuestas me dijo que “la diferencia entre las personas buenas y las extraordinarias, es la relación con la mentalidad, con su motivación y la capacidad de reacción siempre positiva ante las adversidades”.

Esta selección U17 femenil de Jalisco, es un buen ejemplo de lo que pasa en el basquetbol nacional, donde cotos locales, se niegan a ver otro panorama más alto. No es alto rendimiento una selección que tiene que atenerse a esperar los horarios que ponen dos entrenadoras de dos equipos locales, para poder jugar juntas.

El único hombre que tiene un logotipo que utilizan jugadores y ajenos, que identifican en la ropa por el característico Jordan volando dijo: “Siempre he creído que si trabajas, los resultados vendrán solos. No hago las cosas a medias, porque sé que si lo hago entonces sólo puedo esperar tener resultados a medias”.

Estas dos entrenadoras, Jenny Valdovinos y Mónica García son unas mediocres, ambas tienen lo peor del basquetbol, no ser humildes, ser egoístas, blandir una bandera de equipo y jugar sólo para ellas. Jenny Valdovinos, no le aprendió nada a Fidel Mejía que fue alguna vez su coach, la humildad y generosidad de buscar el bien del conjunto.

Las peticiones del experimentado sinaloense, Fidel Mejía y de Vallartense, Adriana Palomera, técnicos de la U17 femenil de la ADEMEBA (sin paga alguna) fueron constantes y se adaptaron a los horarios en los días que estas entrenadoras deseaban. Para no afectar la pre selección y tuvieron la paciencia, perseverancia y nunca buscaron dañar a las sobre entrenadas adolescentes. Los platos rotos siempre las pagaron las únicas jugadores que no son de esas instituciones, las leoncitas del reconocido y homenajeado Alejandro “Cachis” Medina Velazco, por su aporte al baloncesto local, estatal y nacional y dos jugadoras más provenientes del municipio de Ciudad Guzmán. Ellas siempre se presentaron a la hora que las citaron y tuvieron que adaptarse a no entrenar 6 días sino solo 4 porque las otras chicas no podían por lo ya mencionado.

¿Ese es el trabajo que los padres consideran suficiente para una selección que enfrenta un nacional? Sólo pudieron entrenar 10 días juntas, sin poder programar partidos de preparación, por los caprichos de estas “entrenadoras” del TEC y del CODE con sus cambios de horarios, todos los días. Al final las Borregas decidieron no asistir y las que entrenan en las instalaciones del Consejo Estatal para el Fomento del Deporte, aceptaron competir.

Nadie pone un alto a estas y estos caciques por aislar y negar oportunidades a jóvenes talentos mexicanos.

Las otras basquetbolistas de ese equipo aún no comprende como un entrenador o entrenadora pueden hacerles tanto daño a una jugadora con posibilidades de proyección nacional, aplicando sólo su egoísmo. Ellas aún piensa que el deporte es limpio y que está ajeno a la política barata de directivos que se han enriquecido de presupuestos del erario y de entrenadoras que le lavan el cerebro a los padres, vendiéndose como la gran panacea, cuando sólo son enanos de miras, tapándole su carrera a chicas y chicos, que igual que Michael Jordan podrían jugar una Olimpiada o en ligas profesionales con pagos que les permita vivir sólo de ello, o de lo contrario contar con becas en instituciones que se sientan orgullosos de tenerlos dentro de sus filas.

¿Qué hubiera pasado si los mexicanos Eduardo Nájera, que jugó en la NBA o de Gustavo Ayón, que ahora es estrella de Real Madrid, en la Liga Profesional de España, no contarán con el respaldo y apoyo incondicional de sus padres, entrenadores con visión que los lanzaron a aires de mayor altura, en lugar de retenerlos a su capricho?

¡Basta de cotos personales en el deporte! ¡Basta de incapaces que ante su falta de logros prefieren bloquear a los nuevos talentos! El deporte es no sólo una de las mejores oportunidades de mejorar la calidad de vida de los niños, jóvenes, adultos y adultos mayores, es la oportunidad de mostrar el mejor lado de los humanos. Espero que de alguna forma las autoridades tomen cartas en el asunto, lo triste es que si continua igual, muchos talentos tendrán que atenerse sólo a los esfuerzos personales que a los organizados de trabajo en conjunto. Creo que llegó el momento que en basquetbol mexicano se escriba otra historia, una de unión y de triunfos, de equipos, donde las individualidades demuestren su capacidades, pero en la cancha, jugando con espiritu de conjunto.



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