×

Warning

JUser: :_load: Unable to load user with ID: 985
Written by  Dec 04, 2014 - 772 Views

Patrón

Para el mexicano la vida es una posibilidad de chingar o ser chingado.
Octavio Paz.


Es deprimente observar en un camellón un anuncio rojo y blanco, enmohecido en alguna de sus esquinas, con las grandes y legibles letras de ADOPTAME, enmarcado por el escudo de armas que identifica al Ayuntamiento de Guadalajara.

            Un ruego casi lastimero, que pareciera hecho por una asociación civil, no por la máxima autoridad municipal.

            Como a todos nos enseñan en el sistema de educación básica, secundaria y media superior, y como en los libros de texto oficiales de Ciencias Sociales aparece: Los Ayuntamientos son la división municipal que define territorios, así como la organización política y administrativa. Que los honorables y libres Ayuntamientos tienen la obligación de dispensar mediante diferentes herramientas y áreas la prestación de servicios.

            Colocar un anuncio donde evidencias la orfandad de espacios pertenecientes al Ayuntamiento, y dónde el tiene la obligación de sostener en estados óptimos, es una muestra más de la ignorancia de nuestros servidores públicos y funcionarios sobre lo qué debe de hacer en el gobierno.

            Un municipio debe de dar servicios, los ciudadanos están obligados a pagar su predial, permisos, multas, etc. En ninguna parte de la máxima Carta Magna se dice que los ciudadanos son responsables del mantenimiento de los camellones, glorietas, parques etc.

            Es una obligación del municipio.

            Entiendo que en la anterior administración municipal, encabezada por el ahora gobernador del estado de Jalisco, Jorge Aristóteles Sandoval, se buscó hacer partícipe a los empresarios, comerciantes e industriales, aplicando la nueva tendencia mundial de crear empresas socialmente responsables.

            No hubo eso antes, ni mucho menos ahora. Ellos pueden colocar un product placement —como se dice en el argot de la mercadotecnia— o, más burdo, un anuncio lo suficientemente visible  que dice que ese pedazo de tierra, tiene mantenimiento gracias a esos generosos hombres y mujeres de negocios.

            Es un verdadero fiasco, una burda idea de contaminar visualmente, porque si en realidad a esos negociantes fueran desinteresados, pedirían permanecer en el anonimato y ayudarían a dotar de calidad de vida a todos los ciudadanos, al embellecer esos pequeños espacios públicos.

            Una entrañable amiga, miembro de la Federación Internacional de Fundraising, que en su momento consiguió mas de cien millones de dólares para el área de investigación de una Universidad en los Estados Unidos de Norteamérica, me contó que sus más grandes logros en donaciones con montos de millones de dólares, tenía emporios que firmaban contratos de confidencialidad y anonimato. ¡Eso es realmente responsabilidad social!

            Porque antes de que el monto donado llegue a la fundación, universidad, instituto, asociación o persona, son investigados por el Departamento del Tesoro en los Estados Unidos.

            Sí, conozco muchos empresarios mexicanos que hacen donativos pidiendo discrecionalidad, son lo menos. La mayoría, si pudieran firmar un contrato casi de reality show o de portada de las revistas QuienGente o de alguna sección de sociales, lo haría.

            Lo que parecía una excelente idea de colaboración de diferentes niveles de poder, el del Ayuntamiento y el de los generadores de economía privada, es ahora un ejemplo patético.

            El Ayuntamiento no hace un seguimiento a los convenios firmados y a los comerciantes, empresarios e industriales, les vale un verdadero pepino si cumplen su promesa —igualitos que los políticos— de dar mantenimiento a esa área, que casi siempre está cerca de su negocio.

            La dádiva de regar el pasto y cortarlo, cuidar las plantas o, de perdis, mantener en su lugar las piedras o madera troceada, como dizque decoración minimalista, no se cumple.

            ¿Verdad qué duele que no cumplan las promesas?

            Las evidencias las vemos todos los ciudadanos. Esta el anuncio que dice que mengano, fulano o zutano negocio cuida ese camellón, pero lo peor es ver que el Ayuntamiento de Guadalajara prefiere rogar a ver quien les da su limosnita.

            No debe rogar, deberían ejercer multas a los contaminadores, a los acumuladores de basura, a quienes ensucian y afectan a la poca naturaleza que nos queda en la ciudad.

            También los ciudadanos no hacemos lo propio. ¿Cuántos en verdad cuidan y limpian el espacio fuera de sus hogares o negocios? Muy pocos.

            Seguramente seguiremos observando estos anuncios de ADOPTAME en los camellones de Guadalajara, son el ruego de prohijamiento de un gobierno incapaz de cumplir su función de servir.

Leave a comment

Make sure you enter all the required information, indicated by an asterisk (*). HTML code is not allowed.

  • Twitter
  • Pinterest
  • Facebook
  • Instagram
  • Youtube
  • Google plus

publicaciones mas destacadas

contacto

  • This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.
  • This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.
  • (33) 36158790
Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…